¿El jamón ibérico se puede congelar?

El jamón ibérico es un producto tan apreciado por nuestros paladares que haríamos cualquier cosa para que durara para siempre intacto. Muchos han pensado alguna vez que congelarlo puede ser la solución. Pero, ¿es realmente así? ¿Podemos congelar el jamón ibérico sin que pierda ninguna de sus propiedades? Te lo contamos a continuación.

Lo cierto es que cualquier alimento que pongamos en el congelador siempre acabará perdiendo alguna de sus propiedades, tanto de sabor como de olor. En el caso del jamón ibérico, este hecho se vuelve aún más evidente, ya que se trata de un producto con unas cualidades organolépticas exquisitas y precisamente son estas cualidades las que hacen la diferencia entre un buen jamón y uno malo.

Entonces, ¿puedo congelar el jamón ibérico?

Poder puedes, ahora bien, olvídate de que vaya a oler y a saber exactamente igual que el día en que compraste ese jamón ibérico. El método de la congelación para conservar el jamón no es para nada recomendable. Tanto si es de cebo de campo como si es de bellota, cualquier jamón ibérico que pongas en el congelador perderá sus matices aromáticos, su jugosa textura y su delicado sabor.

Si te preocupa que se te eche a perder el jamón, tienes otra opción para conservarlo. Y esta sí te la podemos recomendar. Se trata de la técnica del envasado al vacío, algo que hacen muchas empresas que envían, por ejemplo, sus embutidos y sus jamones loncheados en envases al vacío. ¿Por qué lo hacen? Porqué es la mejor manera de preservar sus propiedades y de garantizar que el día que lo abras esté en perfectas condiciones.

La técnica de envasado al vacío se basa en la extracción de aire del paquete o envase donde vayamos a guardar el embutido, o en nuestro caso, el jamón ibérico. Al eliminar el oxígeno, ya no existe riesgo de oxidación. El jamón conservará su jugosidad, su brillo y, lo más importante, su exquisito sabor. Además, esta técnica te permite guardar el jamón en cualquier lugar seco que mantenga una temperatura de 17 a 23ºC, por lo que evitarás el frío de nevera que a veces es tan desagradable para un producto como este.

Nuestra última recomendación es que cuando vayas a comerlo, dejes que se airee unos minutos, para que disfrutes de todas sus cualidades al máximo. ¡Que aproveche!

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